Una IA diseñó un aparato completo en menos de una semana: el experimento de OpenAI con GPT-6 y Astra
Hasta ahora la inteligencia artificial generaba textos e imágenes; el paso nuevo es que empiece a generar cosas que se pueden tocar.
La inteligencia artificial ya no solo escribe y dibuja: también diseña objetos. OpenAI reveló que sus modelos GPT-6 y Astra crearon desde cero el diseño completo de un dispositivo electrónico pensado para comunicarse con Codex, su agente de programación, en un experimento cuyos resultados la compañía publicó el 3 de noviembre. GPT-6 definió los requisitos funcionales del aparato y Astra asumió la mayor carga técnica: diseñó la apariencia externa y las estructuras internas que sostienen los componentes, seleccionó las piezas, organizó la placa de circuito impreso con la ubicación de cada componente y sus conexiones, y generó el firmware, la interfaz de usuario y la integración con Codex.
El experimento, un proyecto paralelo de dos integrantes de OpenAI, buscaba comprobar si los modelos podían completar un producto electrónico sin que los humanos editaran directamente los diseños generados. Según la compañía, el diseño completo se concretó en menos de siete días, y un fabricante externo produjo un lote reducido de prototipos en menos de un mes. El proceso reunió en una sola herramienta disciplinas que suelen requerir equipos distintos: diseño industrial, ingeniería mecánica, electrónica y programación.
Pero el paso del archivo digital al objeto real dejó la lección más importante: fabricarlo no fue automático. Al llegar a la producción surgieron dificultades con las tolerancias dimensionales, las restricciones propias del fabricante y los detalles de ensamblaje, condiciones que Astra no había contemplado de manera sistemática. Los ingenieros debieron realizar varias rondas de revisión para adaptar el diseño a las exigencias de la industria. En la evaluación interna BenchCAD 2.0, GPT-6 Astra obtuvo una puntuación media de 0,594, frente al 0,875 de un modelo interno más reciente que OpenAI aún no ha presentado públicamente.
La compañía informó, además, que el uso de sus modelos por parte de sus equipos internos de hardware se multiplicó por 23 entre febrero y octubre de 2026, medido por el consumo de tokens, una cifra que la propia OpenAI aclara que no equivale de manera directa a un aumento proporcional de la productividad. El avance se proyecta también hacia alianzas externas: OpenAI colabora con Chip Ganassi Racing y con Mazda en el diseño de piezas, la aerodinámica de vehículos y las simulaciones de ingeniería. La conclusión del experimento no es que los ingenieros dejen de ser necesarios, sino que una parte del trabajo de diseño que antes tomaba numerosos pasos puede resolverse ahora en días, con supervisión humana cuando el diseño debe enfrentarse al mundo físico. Y una precisión importante: se trata de prototipos de un experimento, no de un producto que esté a la venta.
GPT-6 Astra, el modelo de OpenAI que diseñó el dispositivo del experimento. Imagen: Cybernews/OpenAI.
Fuentes: Infobae, Gizmodo y Unite.AI, sobre el anuncio oficial de OpenAI.

