Prevenir antes que lamentar: esa es la exigencia del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica, que este lunes pidió revisar a fondo cómo el país previene la violencia y protege a las personas en riesgo.

El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) llamó este lunes 26 de octubre a revisar y fortalecer los mecanismos de prevención de la delincuencia y de protección ciudadana en República Dominicana, con una mayor coordinación entre las familias, los centros educativos, las comunidades, las iglesias y el Estado.

La entidad consideró que los hechos de violencia registrados en los últimos días evidencian la necesidad de medidas que vayan más allá de la reacción inmediata: identificar situaciones de riesgo, dar seguimiento a las denuncias y garantizar que las instituciones responsables cumplan su papel de proteger a la población.

El CODUE pidió que los hechos recientes se esclarezcan mediante investigaciones transparentes e independientes, que permitan determinar las responsabilidades correspondientes y garantizar el debido proceso.

Asimismo, recordó que las denuncias o los presuntos antecedentes delictivos de una persona no eliminan sus derechos fundamentales, y que las actuaciones de los organismos de seguridad deben desarrollarse dentro del marco de la ley, con respeto a la vida y a la integridad de las personas.

Uno de los señalamientos centrales del pronunciamiento es la continuidad de la protección: la entidad advirtió que la protección efectiva no puede limitarse a responder después de que ocurre una agresión, sino que requiere identificar señales de peligro, dar seguimiento a las víctimas y garantizar acceso oportuno a servicios de atención psicológica y protección social.

El organismo planteó que las autoridades deben evaluar si los mecanismos existentes garantizan el acompañamiento necesario durante las distintas etapas de una situación de violencia, más allá de la recepción inicial de una denuncia, porque la falta de continuidad puede dejar a personas vulnerables expuestas a nuevas agresiones.

En el ámbito familiar y comunitario, el CODUE llamó a promover modelos de crianza basados en el respeto, el diálogo y la disciplina sin violencia, al considerar que el entorno familiar desempeña un papel esencial en la formación emocional y social de niños y adolescentes.

También pidió que las familias, las escuelas, las iglesias y las organizaciones comunitarias fortalezcan sus mecanismos de detección y denuncia del maltrato, y que desarrollen iniciativas de orientación familiar y convivencia pacífica para intervenir a tiempo ante conductas violentas.

En materia de protección infantil, exhortó a mejorar la coordinación entre las instituciones educativas, los servicios sociales, el sistema educativo y los organismos de justicia, para que las situaciones de vulnerabilidad no queden sin seguimiento. El planteamiento se relaciona con la Ley 136-03, que crea el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes.

Desde su perspectiva cristiana, el CODUE recordó que la dignidad humana debe respetarse independientemente de la conducta o condición social de cada persona, y que la protección de la vida constituye una responsabilidad compartida entre las familias, las instituciones y la sociedad.

Finalmente, la entidad llamó a convertir la preocupación generada por los hechos recientes en acciones preventivas sostenidas, capaces de evitar nuevas tragedias y de fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

Logo institucional del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE). Imagen: Ciudad Oriental. No es una foto del acto del pronunciamiento.

Información verificada en RNN, El Naguero, Noticia.do, La Lupa del Sur, El Informador Dominicano y Armario Libre, que publican este lunes 26 de octubre de 2026 el pronunciamiento del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE).